Aquí cambiamos de tema ¡de buenas a primeras!

Feeds RSS
Feeds RSS

sábado, 10 de febrero de 2018

Tu canción a Eurovisión



La gala de Eurovisión se convirtió en la más vista hasta el momento porque a los seguidores habituales del concurso se les unieron los eurofans, que no habían visto OT 2017, pero que estaban deseosos de escuchar las canciones y votar por su favorita.

https://www.youtube.com/watch?v=OEOA4KmuJwg

Las puestas en escena fueron impecables y los cantantes, arropados por los compositores, estuvieron brillantes. Entre el jurado contaron con una invitada de lujo, Luisa Sobral, compositora de Amar pelos dos la canción con la que su hermano Salvador se alzó con la victoria para Portugal en el Festival de Eurovisión de 2017. Alfred (que ya había interpretado Amar pelos dos en una de las galas de OT), y que se declara seguidor incondicional de Salvador Sobral, estaba emocionado ante las palabras de Luisa que dijo que Tu canción le encantaba. La compositora también felicitó efusivamente a Amaia y a Rozalén por su Al cantar.

Lo cierto es que la victoria de Salvador con su balada romántica cantada en portugués y su sola presencia en el escenario, sin bailarines, ni fuegos artificiales, ha marcado la elección de nuestras candidatas de este año (y aún desconocemos de cuántos países más). Ya no hay reservas en presentar una balada y ya no hay presión para que la puesta en escena sea la más espectacular y original del certamen. No es un secreto para nadie que muchas veces lo que ha hecho alcanzar el triunfo a un país ha sido su puesta en escena y no su canción, lo que no deja de ser paradójico en un festival de canciones.

https//sitioexpresodemedianoche.blogspot.com.es/2015/05/
El micrófono de cristal es el trofeo del Festival de Eurovisión.

Pero, sobre todo, lo más asombroso es que ya nadie se plantea cantar en inglés. Este tema había sido uno de los principales motivos de discusión los años anteriores. De repente, a todos parece habérsenos olvidado la enorme polémica que se desató en 2016 (con enfado de la RAE incluido) cuando Barei decidió representar a España con Say Yay! cantada íntegramente en inglés. Ya nadie se acuerda de que en los últimos años parecía de obligado cumplimiento que el estribillo o alguna frase de nuestra canción fuera en inglés para ser entendidos en Europa y multiplicar nuestras posibilidades de éxito, ya que siempre ganaban canciones en el idioma anglosajón, aunque Reino Unido quedara en las últimas posiciones.

A priori, no deja de ser sorprendente que en un programa como OT, donde los concursantes cantan habitualmente temas norteamericanos (de hecho, a alguno de los candidatos se le ha advertido de que llegaría el día en que tendría que cantar en español), ninguno tenga una canción con una parte en inglés. Pero ha sido la misma TVE quien ha puesto como requisito imprescindible que todos los temas seleccionados sean íntegramente en castellano. Solamente el reggaetón Lo malo mencionaba alguna palabra suelta, porque esta clase de música se suele completar con letra en espanglish, aunque finalmente fue despojado de ella, dejándola en un insignificante game.

El hecho de vernos tan influenciados por la victoria de la balada portuguesa, que ha sido una excepción en la tendencia general, puede resultar peligroso, porque no sería extraño que a Salvador le salieran “imitadores” y este año Eurovisión se viera repleta de baladas románticas sin vistosas coreografías. Según las estadísticas nunca gana dos veces consecutivas el mismo estilo.

Los expertos internacionales afirmaban que Europa esperaba que España mandara un reggaetón, después del éxito mundial de Despacito. A más de uno y de dos le produjo vergüenza ajena tal recomendación. Pero, para nuestro asombro, puede que no sea solamente la canción de España (único país de Europa con el castellano como idioma oficial) la que suene en español en Eurovisión porque Rumanía, Armenia, Suecia y otros países han preseleccionado canciones en castellano. Y en esta disyuntiva cabe preguntarse: ¿abundaran los baladas románticas por influencia de la canción vencedora del año pasado o reggaetones por imitación de Despacito?

Los eurofans decían que solo teníamos posibilidades de alcanzar un buen puesto con Tu canción. Pero José María Iñigo, comentarista especializado en Eurovisión, ha resaltado que en España todos conocen a Alfred y Amaia pero en Eurovisión, no, que el tema no pasa de ser una balada agradable y que el amor que sienten ahora podría haberse terminado en mayo, cuando se celebra el Festival.

Tras la participación de todas las canciones de la gala, se abrieron las líneas y comenzaron a llegar los votos. Las tres canciones más votadas pasaron a la final: Arde, Lo malo y Tu canción. En la segunda ronda volvieron a cantar los finalistas. Esta vez, Amaia, siempre reacia a besar a Alfred ante las cámaras, terminó Tu canción con un beso ante la alegría de los fans.

¿Elegiría España ser representada por una reivindicativa Arde, por un reggaetón como Lo malo o vencerían los románticos con Tu canción?

Finalmente, el público, sin intervención de jurado alguno, otorgó  un 26% de los votos a Lo malo y un 31% a Arde. La vencedora, como apuntaban las quinielas, los eurofans y los más románticos, fue Tu canción, con el 43% de los votos. Los gritos de ¡Almaia a Eurovisión! traspasaron las cámaras y se colaron en nuestras casas (Almaia es el acrónimo por el que llaman los fans a la pareja de ALfred y aMAIA).

https://tomoncioblog.wordpress.com/2018/01/30/almaia-llevara-su-cancion-a-lisboa/

Amaia y Alfred se presentarán en el escenario de Lisboa en mayo para defender una balada que habla de su amor. Esperemos que para entonces, esta bonita y tierna pareja siga siéndolo y puedan enamorar a Europa con su complicidad y su química.

El año pasado las casas de apuestas nos colocaron en el último lugar de la tabla y acertaron. Este año, tras la victoria de Tu canción y después de mucho tiempo en puestos de descenso, nos suben a la cuarta posición, esperemos que también acierten.


https://gl.wikipedia.org/wiki/Festival_de_Eurovisi%C3%B3n_2018

viernes, 2 de febrero de 2018

De Operación Triunfo a Eurovisión


El programa Operación Triunfo ha vuelto a la televisión después de varios años de ausencia y lo ha hecho de la mano de TVE, cadena que lo vio nacer en el año 2001, como ya contamos aquí. De nuevo 16 concursantes y la misma dinámica de la primera edición han marcado la marcha de OT 2017.

http://blogs.formulatv.com/cosas_de_la_tele/festival-de-eurovision-en-que-idioma/Desde que se inició OT en 2001 uno de los premios del concurso consistía en representar a España en el Festival de Eurovisión, y así se hizo durante tres años consecutivos pero, cuando en 2004 OT se desvinculó de TVE, desapareció esa posibilidad. Desde entonces la cadena pública ha optado por diferentes formas de elegir a su representante en el Certamen, desde la elección directa, hasta programas especiales como los llamados Objetivo Eurovisión que tanta polémica levantaron en 2016 y 2017 y ya analizamos aquí.

Cuando Telecinco comenzó a emitir la cuarta edición en 2004, la audiencia se había reducido casi a la mitad y el programa fue decayendo hasta que en la edición de 2011 se adelantó la finalización por los malos resultados.

https://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Triunfo_2017
Tras el éxito de OT:el reencuentro en 2016, TVE anunció que volvería a apostar por el programa y la emisión comenzó en octubre de 2017 con gran éxito de público. Pero TVE parecía no tener claro si de OT saldría el representante español para Eurovisión como había ocurrido en los primeros tiempos del programa. Tuvimos que esperar a la gala 6 para escuchar al presentador dar la noticia ante unos sorprendidos concursantes.

Sin que aún se supiera quienes serían los finalistas, los compositores se pusieron manos a la obra y más de 200 canciones se presentaron a concurso interno siendo seleccionadas 8 para competir en una gala especial Eurovisión que se emitió en directo por TVE para que el público pudiera votar por su favorita.

Agoney, uno de los concursantes, confesó desde el primer momento que era eurofan y le haría mucha ilusión representar a España en el Festival. Esto hizo que sus compañeros y varios artistas apoyaran la auto candidatura del canario. Por su parte, Amaia y Alfred, que se han conocido y enamorado en la academia, pedían formar un dúo.

El reparto de temas hizo mucha ilusión a todos los concursantes. Habría una canción solista para cada uno de  los 5 finalistas (Agoney no pudo participar como solista al ser el último expulsado de la academia), 3 dúos y una canción grupal. El público no acogió muy bien la idea de que Camina, canción que han compuesto los chicos de la academia junto a su profesor Manu Guix y que se ha convertido en himno de esta edición, fuera elegida como canción grupal para el Festival por lo que solo el 1% votó esta candidatura.

La cantante y compositora Rozalén se mostraba ilusionada al presentar su canción Al cantar a una emocionada Amaia que se sentía totalmente identificada con el tema cuya letra describe las sensaciones que ambas tienen al cantar. La dos conectaron desde el primer momento.

Alfred ya había expresado su deseo de enmarcase dentro del pop español, aunque a muchos nos sorprendieran sus declaraciones. Para él, Neil Moliner preparó Que nos sigan las luces dándole, con la mejor disposición, libertad para cambiarla a su gusto, cosa que el muchacho no dudó en hacer ante el director musical Manu Guix, que le mostró su disconformidad por los numerosos cambios y le pidió que volviera a hablar con el autor.

María Peláez y Alba Reig le presentaron a Aitana Arde, una balada reivindicativa, pero con figuras tan sutiles que las mismas autoras tuvieron que explicar que su mensaje era en defensa de los refugiados, a favor del feminismo y en contra del racismo. Con una letra en castellano que necesita explicación para los propios españoles poco tirón de orejas supondría Arde en Europa.

https://www.youtube.com/watch?v=y1FYI5l9sHM


Míriam se vio gratamente sorprendida con la propuesta de Diego Cantero (Funambulista). Lejos de tu piel era, sin duda, el tema más eurovisivo de la gala. Cuenta la historia de una mujer que sufre por amor pero se levanta después de llorar y consigue ser libre de nuevo. Con la fuerza y la privilegiada voz de la cantante, los graves y agudos que pueblan la balada se convirtieron en sus aliados.

https://www.youtube.com/watch?v=lmMJF8hBj4U


Ana Guerra recibió del compositor colombiano Nabález el tema más latino: El remedio. El mismo autor explicó la letra, aunque fuera evidente, reafirmándose en la idea de que un clavo saca a otro clavo. La canción incluía un rap muy subidito de tono que la canaria obvió (afortunadamente) alegando que Nabález le había dado libertad para cambiar algo si no le gustaba. Manu Guix le preguntó que iba a  hacer si no interpretaba el rap y ella dio una respuesta escueta y directa: bailar.

David Otero, Diego Cantero y Tato la Torre compusieron para Míriam y Agoney el precioso tema Magia que habla de las personas que luchan por sus sueños sin rendirse, personificando la historia en un mago que desde la niñez no escucha a quienes le advierten que deje de soñar y que, finalmente, consigue el éxito.

https://www.youtube.com/watch?v=FcVqPtzY4Y4


La polémica vino servida con Lo malo, un reggaetón adaptado por Brisa Fenoy para Aitana y Ana Guerra. Las muchachas, al quedarse a solas con sus compañeros, comentaron que no se sentían cómodas cantando reggaetón, que no se identificaban con esa música. Al momento la directora de la academia y Manu Guix se presentaron en el comedor para regañarlas, decirles que eso era lo que iban a cantar fuera, que se convertiría en la canción del verano y que debían tener cuidado con cómo decían las cosas porque podían hacer daño a la autora. Sin embargo, Brisa se mostró mucho más comprensiva que sus colegas. La joven les explicó que iban a ser unas pioneras porque, frente al reggaetón machista que devalúa a la mujer, ellas iban a responder con un mensaje reivindicativo y dando un golpe en la mesa.

https://www.youtube.com/watch?v=l0CHGEoSz4c

Raúl Gómez confesó que había compuesto Tu canción especialmente para Amaia y Alfred, inspirado por el momento mágico que la pareja vivió en la gala en que cantaron juntos City of Stars tocando el piano a cuatro manos. Su química, sus miradas y su autenticidad le llevaron a basarse en ellos para esta balada. Todos lloraron al escuchar aquella maqueta que hablaba de la emoción del primer amor. Amaia y Alfred admitieron que se sentían totalmente identificados, que era su historia. Rápidamente el dúo y la canción se convirtieron en favoritos de la mayor parte del público, de todos los artistas a los que se les pidió opinión y del jurado, aunque no faltaron voces que tildaban la canción de cursi y ñoña.

https://www.youtube.com/watch?v=RDm-GGHYfU4

En el siguiente artículo hablaremos de la canción que representará a España, de la influencia del ganador del año pasado, de cómo el castellano ha vencido al inglés en nuestros temas y de cómo nos sitúan las casas de apuestas en Eurovisión 2018.

miércoles, 24 de enero de 2018

¿Ropa apropiada?


Hay cosas sencillas, del día a día, costumbres que se dan por válidas pero que son un sinsentido. Y es de una de esas cosas, aparentemente sin importancia, de la que quiero hablar hoy.

Estos días pasados en los que ha habido tantas celebraciones, fiestas de Navidad y cotillones de fin de año, se ha repetido la misma historia de forma invariable. Las tiendas se llenaron de ropa elegante, de vestidos de fiesta y de tacones de altura vertiginosa. Las prendas de brillos, terciopelo, colores irisados, pedrería y lentejuelas colgaban de los percheros como reclamo, para hacerte entender, nada sutilmente, que esa es la ropa apropiada para una mujer en esas celebraciones. Claro, es de lo más femenino ir con escote palabra de honor o tirantes, vestiditos minúsculos, minifaldas, medias de seda y tacones imposibles en diciembre o enero, en el hemisferio norte, donde suelen alcanzarse temperaturas bajo cero. Es tan femenino, tan aceptado socialmente y tan generalizado que la mujer siempre tenga que someterse al dictamen de la moda, donde muchos de los diseñadores son hombres, que carece totalmente de importancia poner en riesgo su salud o su integridad física. Aquella frase que nos repetían hasta la saciedad en generaciones pasadas sigue hoy en día de plena actualidad: para estar bella hay que sufrir.


No hay otra clase de ropa para eventos en las tiendas. Cualquier otra prenda que pueda suponer algo de abrigo brilla por su ausencia. Es un mensaje claro y directo: esta es la ropa que debe llevar una mujer femenina, elegante y guapa, de lo contrario irá inapropiada, dando la nota y levantando críticas merecidas. No es una elección, es un dictamen.

Donde mires verás el mismo mensaje: en las retransmisiones de las campanadas de fin de año la presentadora lucirá un vestido de tirantes con escote de vértigo aunque esté en la Puerta del Sol con temperaturas bajo cero, en los programas musicales posteriores que celebran la entrada del nuevo año las cantantes aparecerán ataviadas de igual forma; incluso en las decenas de telefilmes navideños que emiten todas las cadenas por esas fechas, la guapa protagonista va con vestiditos semejantes, y cuando sale a pasear se coloca un fino abrigo de paño (que no la haga parecer gorda) sin abrochar y sin bufanda mientras camina por la nieve con el apuesto galán.


Sin embargo, no he visto en ninguna tienda pantalones cortos, camisas de verano o bañadores para que los hombres luzcan jóvenes y atractivos. No, lo masculino es ir con un traje. Sí, con su chaqueta y un buen abrigo.

Alguien puede alegar que las celebraciones suelen ser en locales cerrados y, por tanto, las mujeres no pasan frío con su ropita veraniega en pleno enero. Los amplios salones donde se celebran los eventos suelen ser fríos de por sí, pero además… ¿alguien ha visto que pongan calefacción? No, lo que encienden es el aire acondicionado. Sí, ese chorro de aire frío que siempre va a dar sobre la cabeza de la más escotada del grupo.

Ya hemos hablado anteriormente del aire acondicionado, pero lo que no hemos mencionado son los numerosos estudios que indican que la forma de utilización del aire acondicionado para refrescar un local, una oficina o cualquier lugar público, es machista. Esto puede resultar chocante, pero no lo es tanto si atendemos a las conclusiones de esas tesis que aseguran que, por su propia naturaleza, los hombres suelen tener más calor y más temperatura corporal que las mujeres (y, recordemos, que en las celebraciones que nos ocupan, ellos van con chaqueta frente a los vestidos femeninos). Lo que defienden estas teorías es que la temperatura a la que se pone el aire acondicionado es la más cómoda para un varón de unos 40 años y de peso medio (y esto lo pueden confirmar todas las féminas que trabajan en oficinas). Los continuos enfriamientos, resfriados y bronquitis que vienen soportando las mujeres (y algunos hombres) a cuenta del uso y abuso del aire acondicionado ha llegado al extremo de tener que regular la temperatura mínima y máxima por decreto ley. Por lo tanto no es ninguna tontería.

Y ahora que han llegado las rebajas, al mirar escaparates y buscar entre los percheros, se encuentra más ropa de verano que de invierno y en las webs de moda podemos leer cosas como “ha llegado el tiempo de lucir camisetas de manga corta”. Sí, camisetas de manga corta a 0ºC.


Dejemos de perpetuar la imagen de que la mujer debe ir medio desnuda para ser femenina, elegante y atractiva. Adecuemos nuestra ropa a la temperatura de la época del año y el lugar en el que vivimos, rechacemos la normalización de una moda ilógica, abandonemos esas actitudes que solo nos llevan a repetir anticuados cánones, a hacerles el juego a unos cuantos y a pillar alguna que otra bronquitis… 

miércoles, 10 de enero de 2018

Hechos reales: en el autobús (tercera parte)


Cuando hay acontecimientos o festividades que concentran gran cantidad de personas en el mismo lugar y que imposibilita que los que acostumbran a llevar el coche a todas partes encuentren aparcamiento, se suele optar por el transporte público. Solo entonces somos plenamente conscientes de que hay mucha gente que no sabe montar en autobús. Ya habíamos hablado de esto anteriormente, pero es que de nuevo, hace unas pocas semanas me quedé de piedra al ver el comportamiento y las conversaciones de mis compañeros de viaje. Parece imposible que alguien no sepa cómo utilizar un autobús, no sé si es que yo lo cojo todos los días, pero no creo que sea tan difícil mirar el mapa de la parada, o la aplicación del móvil para ver qué autobús lleva al centro de la ciudad (que normalmente es el final del trayecto y viene escrito en la marquesina o en el propio vehículo) o, en su defecto, preguntar al conductor si pasa por donde quieres ir. No es tan difícil (si tienes suficiente dinero, claro) pagar el billete, sentarte en un lugar o quedarte de pie sujeto a la barra, leer los carteles que indican cosas como prohibido comer y beber o que no se da cambio de más de 5 euros.

https://pixabay.com/es/pasajeros-tain-tranv%C3%ADa-autob%C3%BAs-1150043/
Las pasadas navidades los autobuses iban repletos, y entre los muchos usuarios, se encontraban también aquellos que habían viajado poco (o nada, quizá fuera su primera vez) en este medio de transporte.



Una señora consiguió un buen lugar y le indicó a su nieta que se sentara junto a ella. A lo que la niña con mucho desparpajo y alegría respondió:

-No, abuela. Yo no me siento. La ilusión de mi vida siempre ha sido ir de pie en un autobús.

¡Vaya! Sus padres no debían saber que su hija tenía ese anhelo por una cosa tan fácil de conseguir, si no le habrían regalado un billete de autobús antes ¿o no?


Otra abuela pagó con su bonobus y saludó a la conductora del vehículo, el chiquillo de unos tres años que llevaba de la mano, miró fijamente a la muchacha y preguntó:

-¿Las mujeres saben conducir?

-Claro que saben- contestó la señora mientras lo empujaba hacia el interior del autobús.


https://pixabay.com/es/photos/transporte%20p%C3%BAblico/?&pagi=2Buscó donde acomodarse, pero solo consiguió ese par de asientos que quedan de espaldas y que son los últimos en ocuparse porque mucha gente se marea. El niño al ver que iba de espaldas no tuvo otra ocurrencia que preguntarle a su abuela por qué íbamos marcha atrás. La mujer le explicó que no era el autobús el que iba marcha atrás, sino que eran sus asientos los que estaban de espaldas, pero el pequeño no lo entendió a la primera. Luego se asombró al ver pasar escaparates.

-¡Mira, mira!

-Son los escaparates de las tiendas.

-¿Qué son escaparates?

Y su abuela, con paciencia, se lo explicó.

-Abuela, tú sabes muchas cosas…

-Porque yo he vivido muchos años. Cuando tú te vayas haciendo mayor irás aprendido tantas cosas como yo.

-Y esa gente que va andando por la calle… ¿se han perdido?- volvió a preguntar.

-No, no se han perdido. Están paseando.

El chiquillo siguió viendo pasar escaparates adornados de Navidad y concluyó que ya habían empezado las fiestas y se pasó el resto del viaje cantando villancicos. Demasiados “peces en el río” para mi gusto.

Debió ser un día muy emocionante para el niño, porque no paraba de saltar de sorpresa en sorpresa, lástima que, seguramente, ya lo habrá olvidado.


Aparté la mirada del pequeño cantante y me fijé en una mujer que iba con su hija, ya mayorcita, manteniendo una asombrosa conversación.

-No, los Reyes no te van a traer tantas cosas. Si te hicieran muchos regalos otros niños se quedarían sin juguetes- respondió la madre a la que, seguramente, sería una larga retahíla de peticiones.

-¡No son muchos!- exclamó la hija pensativa - ¡Estaría bueno que a mí solo me trajeran una cosa y a los demás niños un montón!

-Los Reyes saben lo que tienen que regalar a cada uno. A todos igual… más o menos.

-¡No, a todos igual, no!- se quejó la niña – ¡A los que no se portan bien, no!

-Los que no se portan bien están en la lista negra de los Reyes… Y estar en la lista negra… ¡Es estar en la lista negra!


En una de las paradas un hombre subió al autobús e intentó pagar con un billete de 10 euros. La conductora le indicó que el reglamento establecía como máximo el pago con un billete de 5 euros y que ella no tenía cambio suficiente, por lo que el señor bajó del autobús y nos pusimos en marcha de nuevo.

-¡Qué poca vergüenza!- exclamó indignada una mujer a mi espalda - ¡No se puede consentir que esta tía no haya dejado al hombre subir al autobús!

-Le ha dicho que no tenía cambio de 10 euros- respondió la amiga.


-¡Qué barbaridad! ¡No permitir pagar con un billete de 10 euros! ¡Y él se ha bajado! ¡Yo no me bajo!- gritó enfadada - ¡A mí no es capaz de hacerme eso! ¡A mí me cobra o me lleva gratis, pero nunca consentiría en bajarme! ¡Me tendrían que bajar a la fuerza!

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Autobus_Aucorsa_(C%C3%B3rdoba,_Espa%C3%B1a).jpg

viernes, 29 de diciembre de 2017

El hechizado. Charles Dickens


Como ya hemos visto, el cuento navideño más famoso de todos los tiempos, Canción de Navidad, lo escribió Dickens en 1843, seguido de Las campanas (1844), El Grillo del Hogar (1845) y La batalla de la vida (1846). Durante cuatro años consecutivos apareció en las librerías una obra navideña de nuestro autor. Se había convertido en una tradición propia de las fechas, algo que añadir a esas fiestas que, precisamente él, había ayudado a revivir cuando estaban cayendo en el olvido. Dickens era parte de la Navidad, como ya contamos aquí.

Cada mes de diciembre el público esperaba con ilusión una nueva novela suya y no faltó ninguno de esos años. Pero tampoco faltaron imitadores que intentaron emularle. Las librerías se llenaron de cuentos navideños de otros autores que no consiguieron alcanzar el éxito que solo Dickens había logrado.

Pero él sabía bien lo que era trabajar contrarreloj, estar inmerso en una gran novela y tener que sacar tiempo para crear un cuento navideño a la vez. Y fue por eso que en diciembre de 1847 no salió a la venta ninguna obra suya. Fue el año en el que estaba escribiendo Dombey e hijo y necesitaba concentrar toda su atención y creatividad en ello.

No fue grato para el público prescindir de un nuevo cuento de Navidad de Dickens, pero tampoco lo fue para él que, según sus propias palabras, se sentía “dolido por perder el dinero, pero aún más por dejar un vacio en las chimeneas navideñas que se suponía que debía llenar”.

https://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Dickens
"El sueño de Dickens" de Robert William Buss.
Ya tenía la idea en mente, algo muy “fantasmagórico y salvaje”, como contó a sus amigos, pero no fue hasta 1848 cuando escribió El hechizado y el trato con el fantasma. Efectivamente, lo sobrenatural juega un papel indispensable en el argumento de la obra y es un elemento que Dickens considera fundamental. Estaba tan presente en sus obras como los temas de la familia, el amor o la reconciliación que hoy juzgamos típicos de las fechas. Ya había probado a suprimir toda intervención sobrenatural en La batalla de la vida con pésimos resultados.

Con El hechizado iba a llegar más lejos que con Canción de Navidad en la presentación cruda de un protagonista solitario y aislado, un espectro aterrador, una familia pobre en dinero pero rica en amor y un niño salvaje que vuelve a encarnar la Miseria y que ni siquiera tiene nombre. Regresa el Dickens reivindicativo, que defiende a los pobres, que quiere agitar conciencias, que habla de la tristeza y que pone, como eje central de la historia, los recuerdos dolorosos. Este último era un tema de vital importancia para él, ya que consideraba que la Navidad era la fecha propicia para recordar y quiso alertar en esta obra, especialmente religiosa, del peligro que entraña renegar de los recuerdos dolorosos e intentar relegarlos al olvido.  Si a algunos lectores les asustan los fantasmas de Canción de Navidad o la dureza de los hechos narrados en Las campanas, les estremecerá El hechizado.

El hechizado no consiguió repetir el éxito de Canción de Navidad, Las campanas o El Grillo del Hogar, pero tuvo mejor acogida que La batalla de la vida. Y, aunque la crítica reconoció la maestría de Dickens en los retratos de los niños, la mayoría juzgó la novela como demasiado metafísica y un tanto inconexa.

En 1849 no salió ningún otro cuento de Navidad, ya que Dickens estaba totalmente centrado en su famosísimo David Copperfield, pero no se olvidó del tema y desde 1850 publicó relatos y números especiales navideños en sus revistas Palabras de andar por casa y Durante todo el año.

En 1852 se recopilaron los cinco cuentos que escribió entre 1843 y 1848 bajo el título Cuentos de Navidad.

Portada de una antigua edición
 de "Cuentos de Navidad".
Foto gentileza de Ángeles.

Todo el mundo decía que Redlaw estaba hechizado. Era un reconocido profesor de química, de aspecto sombrío y taciturno. Su casa, antaño una gran fundación para estudiantes, se había ido vaciando de objetos y de vida quedando aislada, oscura, lóbrega, repleta de ecos terroríficos y sombras fantasmagóricas.

La historia transcurre durante la época navideña. Redlaw permanece retirado en sus aposentos que se asemejan más a una cripta que a un laboratorio. William, el conserje, le lleva la cena y le da algo de conversación. Tras él entran su padre y la humilde y bondadosa Milly, esposa de William. Hablando con el viejo Philip, Redlaw reflexiona sobre el paso del tiempo y la suma de más recuerdos dolorosos que se convertirán en un tormento hasta que la muerte los borre. Pero el viejo Philip no está de acuerdo con su patrón, pues a sus ochenta y siete años goza de una memoria extraordinaria y no desea olvidar nada, ni siquiera los recuerdos más terribles porque solo con ese dolor presente en el corazón ha podido disfrutar más de los momentos felices y alegres de su vida. Y para finalizar con sus reflexiones, le menciona a Redlaw el retrato de uno de los fundadores de la institución que cuelgan en el gran salón, bajo el cual hay una inscripción en antiguos caracteres ingleses que reza: “¡Señor, preserva mi memoria!”.

Milly le cuenta a Redlaw que ha recogido a un estudiante muy pobre, que está enfermo, solo y abandonado, y lo ha alojado en el piso superior de la modesta casa de los Tetterby, una familia numerosa, que se ocupa de él cuando ella no puede cuidarlo. Su patrón se interesa por el estudiante, le ofrece dinero y se dispone a ir a visitarlo. Pero Milly se lo impide asegurándole que el joven ha prohibido expresamente que él acuda a verlo o lo ayude de algún modo. Luego William relata a su patrón como Milly ha encontrado en el umbral de la puerta a un niño semejante a un animal salvaje y lo ha dejado junto a la vieja chimenea, hipnotizado con una lumbre que parecía no haber visto nunca.

http://www.victorianweb.org/
El fantasma se aparece a Redlaw en
 "El hechizado".Edición de 1848
ilustrada por John Leech.
Cuando Redlaw se queda solo en la habitación, las sombras se condensan tras él y en un proceso fantasmal, un aterrador espectro surge de la nada. El espíritu es una espantosa imagen de sí mismo, con idénticos rasgos y ropas, pero aún más lúgubres y terribles. Apoyándose sobre el respaldo del sillón de su doble humano, con la confianza de haberlo visitado en más ocasiones y de ser su pavorosa compañía, comienza a rememorar, junto al profesor, su pasado. Redlaw fue abandonado en su primera juventud por unos padres que pronto dieron por cumplidas sus obligaciones dejándolo en la miseria. Tan solo el cariño de su hermana, por la que sentía una gran devoción, lo sostuvo para trabajar duro y salir adelante. Estudiaba sin descanso para ascender cada peldaño, para triunfar y reunir el dinero suficiente para darle la vida que ella merecía. En el camino conoció la amistad de alguien en quien depositó toda su confianza y cariño. Entonces, sabiendo que su hermana se había enamorado de su mejor amigo, Redlaw imaginó un futuro juntos, rodeado de sus sobrinos y siendo todos felices. Pero el destino quiso que su amigo lo traicionara y conquistara a su hermana para él, la alejara y ella muriera. Por eso Redlaw se convirtió en un hombre desdichado y sombrío, torturado por los recuerdos de su infortunio.

El fantasma le ofrece utilizar sus poderes para hacerle olvidar su pesar y su mal, suprimir sus recuerdos dolorosos y todo lo que tenga que ver con ellos. El profesor duda, pero acaba aceptando el trato. Al momento descubre que el don que le ha sido otorgado deberá otorgarlo a su vez a cuantos encontrara.

Un instante después de que el fantasma desaparezca, un grito horrible resuena en el pasillo y Redlaw descubre una especie de gato montés, salvaje, agazapado, sucio, harapiento y herido que no es otro que el niño que Milly recogiera esa tarde. Un pequeño de seis años que no tiene nombre, ni sabe lo que es vivir, ni ha recibido un ápice de caridad en toda su existencia.

"El hechizado"
Edición conmemorativa del
bicentenario de Dickens.
Ilustración de Javier Olivares.
Foto gentileza de Ángeles.
Al día siguiente el químico acude a casa de los Tetterby para visitar al estudiante enfermo. No sabe de qué forma se contagiará su don, que él ya comienza a ver como una maldición, e intenta no tocar a nadie. Pero todo es inútil, pues el matrimonio Tetterby y sus hijos comienzan a tratarse con desprecio y furia: al haber olvidado los tiempos de privaciones y penurias, también han olvidado el amor y la unión con los que habían logrado sobrellevarlos.  Redlaw se siente más amargado y rabioso que nunca así que, al descubrir que el estudiante no es otro que su propio sobrino, le desea la muerte. El muchacho, aterrado, es consciente de su propia transformación y le ruega que le libre de la maldición y le devuelva a sus ser. Pero todo es en vano y ya no puede evitar tratar mal a Milly cuando ésta acude a verlo y le dice que si no fuera por la enfermedad y los pesares que está viviendo ahora, nunca valoraría el bien que hay a su alrededor.


Horas después Redlaw tropieza, sin querer, con William y su padre, que inmediatamente empiezan a menospreciarse y ofenderse. El profesor descubre horrorizado como Philip pierde su preciada memoria. Lo único que le queda por hacer es esconderse de la bondadosa Milly, porque ella es la última persona a la que querría contagiar su maldición y suplicar al fantasma que le libere de transmitir el don que le ha otorgado…

martes, 19 de diciembre de 2017

La batalla de la vida. Charles Dickens.


El enorme éxito que Dickens había cosechado con sus libros de Navidad los años anteriores le llevaron a publicar una nueva novela corta en 1846. Se había convertido ya en una tradición y el autor no podía faltar a su cita anual.

Después de Canción de Navidad (1843), Las campanas (1844) y El Grillo del Hogar (1845), llegó La batalla de la vida. Una historia de amor (1846), que junto al posterior El hechizado (1848), completaría los llamados Cuentos de Navidad que se recopilaron en 1852.

La batalla de la vida la escribió en Suiza, en una época en la que el país vivía inmerso en batallas religiosas y, aprovechó para criticar las guerras y calificarlas de absurdas. Al autor le parecen más importantes las batallas del día a día, los sacrificios personales y actos de heroísmo de la gente corriente en el devenir de la vida y así lo pone en boca de sus personajes.

"Cuentos de Navidad".
Edición conmemorativa del bicentenario de Dickens.
Ilustración de "La batalla de la vida" por Javier Olivares.
Fotografía gentileza de Ángeles.

De nuevo el tema del hogar, la familia, el amor, el reencuentro y el perdón se dan cita en esta obra, pero ya no queda rastro de la feroz denuncia social que destilaban Canción de Navidad y Las campanas. Además, esta historia se desarrolla a lo largo de varios años, con lo que solo una escena está ambientada en Navidad.

Falta aquí uno de los elementos favoritos del autor: lo sobrenatural. Aunque le había dado muy buen resultado en sus obras anteriores, donde los fantasmas, duendes o hadas habían poblado las historias desencadenando la trama o dando un giro argumental de vital importancia, decide no incluirlo en La batalla de la vida. Esto resulta perjudicial, como el mismo Dickens reconoció tiempo después.

La obra vendió más de 20.000 ejemplares el día de su publicación, precisamente por el interés que tenían los lectores por continuar la nueva tradición de un cuento dickensiano cada Navidad, pero la obra no colmó las expectativas del público y la crítica le fue desfavorable. Las ventas cayeron rápidamente y la novela fue olvidada en poco tiempo, convirtiéndose en uno de los libros menos conocidos de Dickens.

La historia comienza como los cuentos clásicos: hace mucho tiempo. Y es que hace mucho tiempo, en un lugar rural de Inglaterra, hubo una batalla histórica que tiñó la tierra de sangre. Los combatientes ni siquiera sabían por qué luchaban, pero se dejaron la vida en aquella guerra. Allí, en el campo de batalla, quedaron cientos de cadáveres de hombres y caballos que los vientos barrieron y el tiempo enterró. Pasaron los años y volvió a crecer la hierba, volvieron a sembrarse cosechas que los habitantes del pueblo miraban con recelo. Cada cierto tiempo, el arado tropezaba con vestigios de la contienda, cascos o escudos. Los relatos se transmitían de generación en generación, pero cada vez eran más cortos y parcos en detalles, hasta que se borró toda memoria de lo acontecido y si, alguna vez, aparecía un trozo de metal oxidado, nadie sabía qué podía haber sido o que utilidad había tenido en el pasado.

"La batalla de la vida". Edición de 1866.
Ilustrador C. Standfield.

Sobre aquel antiquísimo campo de batalla se levanta la casa y el huerto del doctor Jeddler, un gran profesional que tiene una particular filosofía de vida: afirma que la existencia no es más que una farsa que hay que tomarse a broma. El viejo viudo vive con sus dos encantadoras hijas, Grace y Marion, y sus dos sirvientes Clemency Newcome y Ben Britain. Clemency, también tiene su curiosa forma de ver la vida y esta se limita a seguir los lemas que llevan escritos su antiguo dedal, “olvida y perdona” y su rallador de nuez moscada, “haz lo que quisieras que te hicieran a ti”.

Grace, la mayor de las hermanas, pese a llevarse pocos años con Marion, ha cargado sobre sus hombros la responsabilidad de criarla como si fuera su propia hija y le profesa un amor incondicional. La jovencita Marion, corresponde a Grace con el mismo fervor y admiración. No hay dos hermanas en el mundo que se quieran tanto como las hijas del doctor Jeddler.

Es el día del cumpleaños de Marion, y las dos muchachas bailan con la música de los artistas que ha contratado su prometido, Alfred Hearthfield. Alfred ha sido pupilo del doctor Jeddler, pero ahora tiene que ausentarse tres años para terminar sus estudios de medicina en el extranjero. Acaba aquí la misión de administrador de la herencia que los padres de Alfred habían encomendado al doctor Jeddler y los abogados Snitchey y Craggs estan presentes para la firma de documentos.

El médico recuerda que tal día como aquel se libró allí mismo, hacía mucho tiempo, una absurda batalla. Alfred afirma que el verdadero campo de batalla es la vida y donde hay que luchar cada día. Después se despide de todos, dejando a Marion bajo los cuidados de Grace, a la que llama hermana, y promete volver para casarse con la jovencita.

Grace y Marion según ilustración de
D. Maclise para la edición de 1866.

Pasa el tiempo y en el despacho de Snitchey y Craggs se encuentra el señor Michael Warden, que hasta el momento había llevado una existencia disipada y derrochadora. Pero el señor Warden está decidido a reformarse y empezar una nueva vida en el extranjero con la mujer a la que ama. Ante el asombro de los abogados, confiesa que se ha enamorado de Marion y que se las ha arreglado para pasar seis semanas alojado en su casa reponiéndose de las, sospechosamente frecuentes, caídas de su desbocado caballo. Alberga esperanzas de que la muchacha esté arrepentida de su compromiso con Alfred y decida marcharse con él. Los abogados se indignan ante los propósitos de Warden, pero resuelven guardar silencio.

Una noche Clemency descubre a Marion hablando a escondidas en el jardín con Warden, pero decide no delatarla ante su familia.

El doctor Jaddle prepara una gran fiesta de Navidad para celebrar el regreso de su futuro yerno. Hay comida, música, luces, adornos y multitud de invitados, entre los que se encuentran los abogados Snitchey y Craggs que ya respiran tranquilos al creer que Warden se ha marchado al extranjero renunciando al amor de Marion.

Alfred llega de su largo viaje en el mismo momento que un grito desgarrador sale de la casa. Es Grace que corre aturdida y desesperada. Cuando Alfred la toma entre sus brazos y le pregunta qué ocurre, la joven cae desmayada. El doctor Jaddle trae una carta en sus manos: Marion se ha fugado, pide perdón y suplica que se respete su decisión inocente e irreprochable. Alfred ve caer la nieve mientras piensa lo pronto que se borraran las huellas de Marion y quizá su recuerdo.


No será hasta seis años después cuando todos conozcan el acto de sacrificio personal y amor incondicional que llevó a Marion a alejarse de su casa y de las personas que más quería...