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miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cuentos de Navidad de Charles Dickens.


El año pasado ya contábamos aquí la historia de cómo la celebración de la Navidad estuvo a punto de desaparecer y cómo Charles Dickens le insufló la magia, el amor, la alegría, la caridad, el reencuentro y la reconciliación. Suyo es, pues, lo que conocemos como el espíritu navideño.

A Dickens le encantaba la Navidad y escribió muchas veces sobre ella a lo largo de su vida, pero su relato más famoso fue A Christmas Carol in Prose, Being a Ghost-Story of Christmas (Cuento de Navidad o Canción de Navidad. En prosa. Cuento navideño de espectros) obra que perdura en el tiempo, que se reedita y se versiona continuamente para cine, televisión y teatro. Después de la extraordinaria acogida que tuvo Canción de Navidad (él mismo confesaba que había sido “un éxito prodigioso. El mayor que he conseguido nunca”) todos esperaban un nuevo cuento cada diciembre e, incluso, le reservaban un hueco en sus estanterías. Así que publicó uno nuevo cada año.

El día 17 de diciembre de 1843 Canción de Navidad apareció en las librerías, agotándose en menos de una semana. En 1844 publicó Las campanas. Un cuento de duendes sobre unas campanas que anuncian el final del año y la llegada del nuevo. Para la Navidad de 1845 Dickens tenía preparado El Grillo del Hogar. Un cuento de hadas sobre la morada familiar. Y en 1846 llegó La batalla de la vida. Una historia de amor. En 1847 las librerías se vieron huérfanas del esperado nuevo cuento de Navidad de Dickens, porque éste se encontraba enfrascado en su novela Dombey e hijo, y, con disgusto, tuvo que renunciar a lo que se había convertido en una tradición. Pero no defraudó en las siguientes Navidades ya que, en diciembre de 1848, salía a la venta El hechizado y el trato con el fantasma.

https://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Dickens
"El sueño de Dickens" de Robert William Buss.

En 1849 Dickens estaba muy concentrado escribiendo David Copperfield y no sacó ningún libro de Navidad. Para 1850 ya tenía preparada su revista Palabras de andar por casa (Household Words) donde incluir las nuevas narraciones festivas. Así que durante los años siguientes continuó con sus historias navideñas en relatos y artículos que publicaba en esta revista y en su sucesora Durante todo el año (All the Year Round).

En 1852 se editó una recopilación de los cinco libros, bajo el título Cuentos de Navidad, eclipsando a sus imitadores, que cada diciembre llenaban las librerías con historias navideñas.


Y es de estos cinco libros de los que nos proponemos hablar en los siguientes artículos. Puede que el gran éxito y la repercusión de Canción de Navidad haya ensombrecido a los otros relatos, llegando a ser desconocidos para el gran público, pero después de leerlos, es imposible relegarlos al olvido. Son, igualmente, historias con el sello de Dickens, con sus temas, su estilo y el toque mágico que otorgó a estas fechas. 

https://www.casadellibro.com/libro-cuentos-de-navidad/9788491045113/4589829



domingo, 5 de noviembre de 2017

La historia en los libros de historia.


https://www.casadellibro.com/libro-curiosidades-de-la-historia-con-el-ministerio-del-tiempo/9788467046564/2932866A partir de la exitosa serie española El Ministerio del Tiempo surgió la idea por parte de TVE y Espasa de crear un libro sobre curiosidades de la historia, proyecto que le fue descrito al historiador Javier Olivares uno de sus creadores y guionistas. Javier ya se había fijado en la web Historia 2.0 que diseccionaba históricamente cada capítulo de la serie y que propuso que fueran ellas, las historiadoras y redactoras de esa página, quienes llevaran a buen puerto este libro que tiene como excusa una serie de televisión que mezcla historia y fantasía para acercar los acontecimientos del pasado al gran público de manera atractiva y entretenida. Así nació Curiosidades de la historia con El Ministerio del Tiempo, un libro ameno pero riguroso, donde no solo aparecen los personajes históricos con los que los protagonistas de la serie tienen que convivir y, a veces, socorrer, si no que nos lleva a todos los períodos de nuestro pasado a través de capítulos cortos e interesantes, con humor y lenguaje sencillo. Un libro que acerca la historia a todos los públicos e invita a los seguidores de la serie a indagar más en las épocas que se tratan. Un texto que empieza en la prehistoria y acaba en la movida, en 1986, algo muy grato que no suele ser frecuente en los libros de esta índole.

Pero aquel que está interesado en la Historia, así en mayúsculas, sabe que hay muchos libros sobre curiosidades, anécdotas y acontecimientos de lo más interesantes, que mantienen el rigor de un manual de historia al uso, pero que son mucho más asequibles y entretenidos. Y es que la visión de la historia como una sucesión de fechas, reyes y batallas va perdiendo adeptos y cada vez más, la gente se interesa por la vida cotidiana, por sus personajes favoritos y por el origen de las cosas y de las costumbres.

https://www.planetadelibros.com/libro-historias-de-la-historia/49711
Como ejemplo de obras dedicadas a la divulgación de las curiosidades que la gente muestra por ciertos aspectos, generalmente pasados por alto por los académicos, está toda la serie de Historias de la Historia del genial Carlos Fisas, idea que nació de un espacio radiofónico donde se respondía a las preguntas de los oyentes. Fisas siguió con su pasión por la Historia con más obras estupendas como Curiosidades y anécdotas de la historia universal, Intimidades de la Historia o Historias de reyes y reinas.

Para los interesados en estos temas y en el origen de las cosas y de los inventos, recomiendo a Pancracio Celdrán, que tiene obras tan interesantes como Historia de las cosas o a Pedro Voltes antiguo director del Instituto Municipal de Historia de Barcelona, que además de centrarse en grandes reyes de nuestro pasado, también se dedicó a divulgar curiosidades de la historia en obras como Rarezas y Curiosidades de la Historia de España o El reverso de la Historia.

https://www.casadellibro.com/libro-historia-de-espana-contada-para-escepticos/9788408149699/2665139Todo aquel título que lleve la coletilla de “contada para escépticos” pertenece al siempre extraordinario Juan Eslava Galán. Así tenemos Historia de España contada para escépticos, Historia del mundo contada para escépticos, La Primera Guerra Mundial contada para escépticos o La Segunda Guerra Mundial contada para escépticos. Asimismo tiene numerosos libros sobre Jaén, sobre misterios de diferentes épocas y temáticas y novelas históricas.

https://www.casadellibro.com/libro-historia-del-mundo-sin-los-trozos-aburridos/9788408170419/5082237También cabe destacar la obra de Fernando Garcés Blázquez que nos da una visión muy amena y completa en Historia del mundo sin los trozos aburridos. Todo está ordenado cronológicamente y al comenzar cada capítulo nos hace una tabla temporal para saber qué estaba pasando en cada uno de los continentes, también  nos habla de la historia china y japonesa que suele pasar desapercibida en los libros al uso que tenemos en España. Hace la clásica división de Prehistoria (de hecho comienza con la aparición de la vida en la Tierra, cosa que no se suele tratar en estos libros, e incorpora los últimos descubrimientos de la prehistoria humana retrasando las fechas en varios miles de años), Historia Antigua, Edad Media, Edad Moderna y Edad Contemporánea (abarca hasta el año 2009 cosa inaudita en otros textos). Está organizado en pequeños subcapítulos. Afirma cosas sorprendentes que no mencionan otros autores (como que la prehistoria comenzó en el siglo XIX porque es cuando se descubrieron los primeros fósiles humanos prehistóricos) y hace reflexiones de lo más interesantes. Aunque no, no logra deshacerse de todos los trozos aburridos. Otra obra suya de lo más original es Historia del mundo con los trozos más codiciados sobre los objetos más deseados de cada época, lo que hoy en día son las marcas y que ya existían desde antiguo.

Una obra que me fascinó fue La sangre de los libros de Santiago Posteguillo, más conocido como novelista por sus trilogías sobre la antigua Roma. Con una portada más que atractiva, este texto nos propone un auténtico viaje en el tiempo por obras literarias, escritores y poetas, con toda la fuerza de sus palabras, de su imaginación y también con sus debilidades y con la sangre que ponían en sus escritos o que derramaban  con sus espadas.

https://www.casadellibro.com/libro-la-sangre-de-los-libros/9788408132424/2358938

Y si empezaba con un libro que me ha encantado, dejo para el final mis dos preferidos, auténticos compendios del saber, desde la creación del universo hasta la física cuántica. Relatos preciosos pero exactos que te atrapan desde la primera página y siempre quieres leer más. Me estoy refiriendo a Una breve historia de casi todo (que de breve, por fortuna, no tiene nada) y En casa: una breve historia de la vida privada (también muy extensa) ambos de Bill Bryson. El primero es un libro de divulgación científica, de lenguaje fácil y explicaciones sencillas que te relata los descubrimientos a través de sus descubridores y el segundo es una obra sobre historia de las cosas, de las diferentes formas de vida, de todo aquello que nos ha llevado a ser quienes somos en la actualidad.
https://www.casadellibro.com/libro-una-breve-historia-de-casi-todo/9788492966790/3060169



miércoles, 18 de octubre de 2017

La Farola de Málaga. El bicentenario.


Los faros, esas atalayas al borde del mar que con su luz han servido de guía a los navegantes, deben su nombre a la isla de Pharos, en Alejandría, donde en el siglo III a. C. se levantó una construcción  que sirvió de referencia a los marineros que se acercaban a las costas. El mítico Faro de Alejandría se convirtió en una de las siete maravillas del mundo antiguo y pasó de la Historia a la leyenda. Desde entonces se han construido faros a lo largo y ancho de las zonas costeras de todo el mundo.
Universale descrittione di tvtta la terra... Fernando Bertali (1565).
Library Congress Washington. Reproducción de la exposición
"Historia, mar y símbolo: bicentenario de la Farola".
Encontramos en España tres faros que tienen la particularidad de haber feminizado su nombre: La Farola de Málaga (1817), La Farola del Mar en Santa Cruz de Tenerife (1863) y Sa Farola en Ciutadella en Menorca (1863).

Vista de la Farola.
Existe en Málaga un monte que domina buena parte del litoral. Aquí es donde, en la más remota antigüedad, se ubicó un primitivo faro que sirvió de luz y guía a los barcos fenicios y a todos aquellos pueblos que arribaron a sus costas a lo largo de los siglos. Se cree que de aquel faro, el monte adoptó el nombre de Gibralfaro (el monte del faro) ya en época musulmana.

No fue hasta el año 1491 cuando se solicitó ayuda económica para construir el puerto de Málaga. Una placa recuerda que fue en 1588 cuando comenzaron definitivamente las obras de los primeros muelles modernos. En 1645 salió desde el puerto de Málaga rumbo a Italia el gran pintor Diego Velázquez. A lo largo de los siglos, ingleses y franceses han intentado tomar la ciudad entrando en su puerto, incendiando naves y bombardeando murallas. El 24 de agosto de 1704 tuvo lugar una batalla naval en la bahía y 51 años después un terremoto hizo huir a la población ante el rumor de que el mar estaba inundando la ciudad. En 1788 un centenar de malagueños se embarcaron a la aventura rumbo a la ciudad de Nueva Iberia (Luisiana), fundada poco antes por el conde de Gálvez.
Uno de los proyectos para el faro de Málaga.
Exposición "Historia, mar y símbolo: bicentenario de la Farola".
Estos son solo algunos de los acontecimientos que tuvieron lugar en el puerto de Málaga. Seguramente, la mayoría de los malagueños no nos sepan explicar ninguno de estos hitos, ni nos puedan dar mayor detalle sobre los faros de madera provisionales que se levantaron para guía de marinos, ni de los numerosos proyectos para el definitivo faro que marcaría la entrada por mar a la ciudad. Pero todos ellos podrían contarnos que la Farola es hoy uno de sus símbolos emblemáticos y nos hablarían, sin lugar a dudas, con gran cariño de ella.

Fue Joaquín María Pery quien construyó la famosa Farola de Málaga y lo hizo en menos de 12 meses, hace ahora 200 años. Las obras finalizaron en 1817 y esperaron al día 30 de mayo, festividad de San Fernando, para inaugurarla en homenaje al rey de entonces, Fernando VII. Los malagueños no tardaron en cogerle cariño a su faro y, en menos de 30 años, ya lo habían bautizado como la Farola.

La edificación fue muy barata y rápida porque se hizo con presidiarios y se tomó la piedra necesaria del cercano Monte de Gibralfaro.

Proyecto y una de las primeras fotos de la Farola de Málaga.
Exposición "Historia, mar y símbolo: bicentenario de la Farola".
En 1851 se construyó la planta baja para que sirviera de casa al farero que fue ampliada en 1909. Sabemos que en 1852 ya subió un fotógrafo a retratarla, aunque la foto más antigua que conservamos de ella y de las vistas de la ciudad desde allí data de 1857.

El terremoto que sacudió la ciudad en 1884 dañó seriamente el mecanismo óptico y tuvo que ser reemplazado.

Cartel de la exposición Historia,
mar y símbolo: bicentenario de la Farola.
En la Guerra Civil se intentó camuflar su presencia pintándola de color tierra, pero esto no la salvó de los bombardeos, que le ocasionaron graves daños por lo que tuvo que ser reparada 1939. A partir de entonces, su historia ya ha sido más tranquila y se ha limitado a cumplir su función iluminando la costa malagueña desde el paseo que lleva su nombre.

Durante todo el verano de 2017, el edificio de la Autoridad Portuaria, ha albergado una exposición sobre la historia del puerto y de la Farola con numerosos planos y mapas. Y es que esta historia es tan interesante y da tanto de sí, que ya se está preparando el que será el Museo del Puerto y que se ubicará precisamente allí, en la Farola de Málaga.

Vista del muelle y de la Farola.


domingo, 1 de octubre de 2017

Madame de Staël: la mujer a la que Napoleón temía.

Nadie conoce a Anne-Louise Germaine Necker y pocos a Madame de Staël. Quienes saben de ella se interesan más por su ajetreada vida sentimental que por su obra literaria y su actividad política. Germaine fue escritora y filósofa, muy afamada por su salón literario. Destacaba por ser una mujer muy inteligente, culta, de admirable elocuencia, defensora de la libertad y precursora del feminismo. Introdujo el romanticismo alemán en Francia, fue una incansable viajera (en parte por afición, en parte por los exilios que sufrió) y se codeó con los más destacados filósofos, intelectuales, escritores y políticos de la época (Diderot, D’Alembert, Buffon, Madame du Deffand, Talleyrand, Schiller, Goethe…). Aunque sufrió la incomprensión y la crítica de mucha gente, fue una de las personas más influyentes de finales del siglo XVIII y de todo el siglo XIX; de hecho, en la época se decía: 
En Europa hay tres grandes potencias: Gran Bretaña, Rusia y Madame de Staël.
Fue hija de Jacques Necker, ministro de Luis XVI, y de Suzanne Curchod. Desde pequeña asistió al salón literario de su madre y asombró con su inteligencia y oratoria a todas las personalidades que acudían a debatir sobre literatura, filosofía y política.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Vig%C3%A9e-Lebrun,_Elisabeth_-_Varvara_Naryshkina.jpg
"Al inteligente se le puede convencer; al tonto, persuadir". 

Siendo aún una jovencita se casó, siguiendo las órdenes de su padre, con el barón de Staël-Holstein, embajador suizo en Francia. Fue un matrimonio de conveniencia: a su familia le convenía el título nobiliario y a él, la fortuna de los Necker. Aunque hoy en día, la mayoría de las personas creen que el amor debe ser el verdadero motivo del matrimonio, durante muchos siglos esta fue una idea minoritaria. Germaine, que sabía lo que era casarse obligada, defendió durante toda su vida la libertad de escoger a la persona amada y la igualdad de la mujer y el hombre dentro del matrimonio. No utilizó su legendaria elocuencia para criticar a su marido, ya que él le dejaba hacer su propia vida y se desentendía de sus relaciones extra conyugales. 

Deseosa de limitar el poder del despotismo monárquico, apoyó en los primeros momentos la Revolución francesa y fue partidaria de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano que la Asamblea Constituyente aprobó en 1789. Pero pronto descubrió que ese “hombre y ciudadano” del título, no era genérico. Los revolucionarios no dejaban de hablar de derechos y libertades, pero solo para los hombres, las mujeres continuaban relegadas al ámbito doméstico. La decepción entre el género femenino fue tal que Olympe de Gouges respondió con la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana en 1791 donde interrogaba de esta forma: “Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta”. Fue condenada a morir en la guillotina. Subiendo al cadalso pronunció sus últimas palabras: ”Si las mujeres estamos capacitadas para subir a la guillotina, ¿por qué no podemos subir a las tribunas públicas?”.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lettre_Mme_de_Sta%C3%ABl_%C3%A0_Mme_de_R%C3%A9camier-01.jpg
Carta de Mme de Staël a Mme
 de Récamier. Germaine dijo en una
 ocasión: "La murmuración se parece
al humo porque se disipa pronto,
pero ennegrece todo lo que toca".
Germaine no dejó de luchar por los derechos de las mujeres y todo aquello fue una gran desilusión. Entonces, centró sus esperanzas en que una monarquía constitucional pudiera solucionar la situación del país.

Cuando María Antonieta también fue condenada a morir guillotinada, Madame de Staël salió en su defensa. No consiguió salvarla, pero, en cambio, logró librar a muchos otros de morir en los brazos de madame guillotine. Supo anticiparse a la llegada del Terror y marcharse a tiempo de salvar la vida. Atrás quedó su legendario salón, que había sido el principal centro literario, político y filosófico de la capital.

Madame de Staël se retiró a Coppet, Suiza. Continúo con su actividad literaria y abrió otro salón donde, de nuevo, se dieron cita los mayores intelectuales de la época. Allí se reencontró con Benjamin Constant a quien conocía de un viaje anterior, y que se convertiría en el amor de su vida. Con él mantendría una larga, pero tormentosa relación.

Tras una breve estancia en París tuvo que exiliarse de nuevo, pero en 1797 ya estaba de vuelta y pudo reabrir su salón. Poco después murió su marido, de quien llevaba tiempo separada.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Plaque_H%C3%B4tel_de_Galliffet_Mme_de_Stael,_50_rue_de_Varenne,_Paris_7.j
"Los hombres no cambian, se
desenmascaran". 
Madame de Staël.
Es en esta época cuando conoció a Napoleón y quedó fascinada por él. No solo puso sus esperanzas políticas en Bonaparte, sino también sus deseos amorosos. Nunca fue correspondida, él prefería a las mujeres calladas y sumisas.

El futuro emperador acudió varias veces a su salón, pero nada resultaba de su agrado. Aunque las tertulias solían ser ordenadas y con riguroso turno de palabra, a Napoleón le disgustaba que Madame de Staël fuera el centro de atención, le molestaba su gran inteligencia y oratoria, temía el ambiente demasiado liberal y las ideologías que allí se reunían. Sabía que su enorme influencia resultaba un auténtico peligro para sus planes. Los dos protagonizaban auténticos duelos verbales.

En una de estas tertulias Madame de Staël exponía sus ideas y todos parecían conformes con sus palabras, todos menos Napoleón, que no dejaba de negar con la cabeza. Germaine se percató de ello y le preguntó si estaba en desacuerdo con lo que decía.

-No estoy en desacuerdo- contestó Bonaparte –Lo que me preocupa es que una mujer hable de política.

-¿Le extraña que las mujeres nos interesemos por la política en un país en el que nuestras cabezas ruedan segadas por la guillotina? ¿Le extraña que, las pocas que quedamos, nos preguntemos por qué?

Napoleón desconfió de ella y de su salón desde el primer momento. Madame de Staël se decepcionó de él en poco tiempo. El choque definitivo se produjo cuando Germaine le preguntó quién era para él la mujer más importante y Napoleón contestó: “Aquella que pueda traer al mundo mayor número de hijos”. La baronesa lo miró con total seriedad, pero sin permitir que su rostro reflejara el horror que le había producido su respuesta. Desde entonces comenzó una guerra abierta entre ellos. Napoleón no dudó en cerrar el salón de Madame de Staël, censurar sus obras y, aprovechando uno de sus viajes, prohibirle volver a Francia.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Delphine,_Madame_de_Sta%C3%ABl,_Paris,_1803_05.jpg
Varios ejemplares de "Delphine".
Son muchas las obras que escribió Madame Staël, pero fue Delphine, la desencadenante de su exilio. Con esta novela de corte feminista, inaugura el Romanticismo en Francia. En ella expone abiertamente sus ideas sobre el amor, defiende la libre elección de la pareja, critica los matrimonios de conveniencia y a la sociedad de la época y denuncia la pérdida de derechos de las mujeres. En Francia causó un gran revuelo y fue tachada de antipatriótica, pero triunfó en toda Europa.

Germaine volvió a su salón en Coppet, único lugar de la Europa Napoleónica donde se le permitía vivir, y lo convirtió en un referente internacional. Constant permaneció a su lado unos años más, pero terminó por casarse con otra. Madame de Staël le correspondió de igual forma y contrajo matrimonio con Alberto de Rocca.

No dejó de viajar y de escribir. En  1807  publicó Corinne o Italia, su obra más famosa. Aquí aprovecha para defender la inteligencia femenina, su sensibilidad superior y exigir la igualdad en la educación. Esta obra tuvo una gran influencia en las escritoras de la época y supone un cambio en la narrativa que marcará todo el siglo XIX. La protagonista, una mujer extraordinaria, tiene que enfrentarse a la incomprensión y la presión de la sociedad. Muchos ven en Corinne un rasgo autobiográfico que la misma autora parece confirmar en una de sus declaraciones:

Cuando uno escribe para satisfacer la inspiración interior del alma, uno da a conocer por lo escrito, aun sin quererlo, hasta la más mínima fibra de su ser y de su pensamiento.

En 1810 escribió De l’Allemagne, obra influenciada por los románticos alemanes y que popularizó el movimiento en Francia, donde eran unos desconocidos. Goethe se deshizo en alabanzas, pero nada impidió que Napoleón secuestrara la obra y quemara los 10.000 ejemplares preparados para su publicación. El gesto de Bonaparte solo retrasó lo inevitable, pues un juego de pruebas se salvó de la destrucción y, puesto a buen recaudo, se publicó en Londres tres años después, consiguiendo un enorme éxito.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Marie_El%C3%A9onore_Godefroid_-_Portrait_of_Mme_de_Sta%C3%ABl.jpg
En cierta ocasión alguien le preguntó a Madame de Staël:
“¿Por qué las mujeres bonitas tienen más éxito entre los
hombres que las inteligentes?, y respondió: “Muy sencillo:
hay muy pocos hombres ciegos, pero abundan los estúpidos”.

Madame de Staël no cesó de denostar a Napoleón desde su exilio y él le respondía con furiosos mensajes sin tregua y prohibiéndole toda publicación. Ya no estaba segura en ninguna parte y las pesadillas se sucedían imaginando que su enemigo ordenaba matarla.

Solo la caída de Napoleón en 1815 le devolvió la tranquilidad y le permitió regresar a París, como era su deseo más anhelado. Allí reabrió su salón, que volvió a llenarse de intelectuales y políticos. Pero su dicha duró poco tiempo. El 14 de julio de 1817, hace ahora 200 años, la vida de Madame de Staël se apagó y sus hijos cerraron el salón para siempre.


No sé exactamente que debemos creer, pero debemos creer. El siglo XVIII no hizo más que negar. El espíritu humano vive de sus creencias (…) Creed en algo. 

jueves, 21 de septiembre de 2017

La librería de los finales felices.


Sara es una joven sueca que se cartea con Amy una anciana de un pueblecito de Iowa. Ambas comparten su pasión por los libros, se recomiendan lecturas y se intercambian ejemplares.

Después de dos años de amistad, Sara decide viajar a Broken Wheel para conocer a Amy, pero al llegar descubre que la anciana ha muerto. Los habitantes del pueblo acogen a Sara como la invitada de Amy. La muchacha es una desconocida para ellos, pero Sara sabe todo lo que hay que saber sobre Broken Wheel y sus habitantes gracias a las cartas de Amy. Viviendo en la vieja casa de Amy sin tener a quien pagar el alquiler y siendo invitada por todos, Sara decide hacer algo por el pueblo y abre una librería con los miles de libros de Amy. Todo parece apuntar al fracaso, pues Broken Wheel no es lectora, pero la rivalidad con el pueblo vecino y las ganas de ayudar a Sara, convertirán la librería en un éxito.

La librería de los finales felices de Katarina Bivald es la historia de Sara y su pasión por los libros. Acostumbrada a ser un personaje secundario en su propia vida, no vive en la vida real, sino en las páginas que devora, para ella un libro siempre es la mejor compañía y un escudo que la salva de los demás. Ambientada en un pueblecito imaginario en total decadencia, Sara se convierte en la novedad, en lo que les queda de una querida vecina que han perdido. Desde el humor de Bridget Jones hasta el  consuelo que le proporciona Cándido, por toda la obra planea el gusto por la literatura y las librerías, las referencias a muchas obras y autores y la creencia de que cada persona tiene su propio libro.

Elegí esta novela por el precioso título que tiene, pensé que algo maravilloso tenía que esconderse entre las páginas de La librería de los finales felices, pero la primera desilusión vino cuando descubrí que no tenía nada que ver con su título original, que es, simplemente, el nombre del pueblo imaginario de Iowa. La lectura es entretenida, aunque desigual. Lenta en algunos capítulos, no exprime al máximo todo lo que podría sacar de la gran cantidad de referencias literarias que maneja, se espera más de la protagonista, de los personajes que la rodean y de la historia de amor que, en lugar de ser romántica, te deja la sensación de haber sucedido por pura inercia. Al final resulta un libro al que le sobran páginas.

https://www.casadellibro.com/libro-la-libreria-de-los-finales-felices/9788408132608/2358474

domingo, 10 de septiembre de 2017

Jane Austen. El bicentenario II


Su vida transcurrió en el rígido mundo georgiano que desaparecería bajo la fuerza del romanticismo y la influyente y larga época victoriana. Desde muy niña empezaría a escribir con una fina sátira que iría perfilando a lo largo del tiempo tiñendo todo con la ironía que la caracterizaba. La influencia de su hermana Cassandra fue decisiva para dar el paso entre los textos satíricos que componía por mero entretenimiento y la redacción de sus novelas. La estrecha relación que mantenía con ella se hacía patente en sus obras (como en Orgullo y prejuicio y Sentido y sensibilidad donde las hermanas eran, además, las mejores amigas), aunque con el tiempo sus protagonistas pasarían a estar solas frente al mundo (Mansfield Park y Persuasión).
Edición ilustrada de "Northanger Abbey" adquirida en una de
las librerías de Charing Cross (Londres).
Cortesía de Ángeles.

En su época hubo un resurgimiento de la novela, pero se discutía sobre si era o no un género literario, ella la defendía y se mostraba orgullosa de afirmar que toda su familia leía novelas. Hoy en día consideramos que Jane Austen inició la novela moderna, mezclando la corriente pedagógica e irónica propia del siglo XVIII con el primer romanticismo.

http://www.abebooks.com/
Edición de "Orgullo y prejuicio" (1894).
http://www.abebooks.com/
Sus obras trataban del amor, los buenos modales y la importancia del dinero y las diferencias de clase. Los asuntos más superficiales podían cobrar especial relevancia, pero la didáctica siempre estaba presente y la ironía servía para ridiculizar a los personajes más conservadores. Muchos críticos han afirmado que Austen es conservadora, pero en los últimos tiempos se ha hablado de la reivindicación que hizo en algunas de sus obras sobre la necesidad de la educación femenina y la aparición de un nuevo modelo de mujer que no cultivara solo los talentos que se esperaban de una buena esposa y madre. No se le podría dar el calificativo de feminista, pero en ella ya había un inconformismo con el papel que las mujeres jugaban en la rígida sociedad de la época.

https://imagesonline.bl.uk/
Tras publicarse las obras de Jane Austen,
la familia presumió de que la joven tenía tanto
talento que escribía del tirón y sin tachones, cosa
que puede desmentirse al ver sus manuscritos.
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Jane se inspiraba en la vida cotidiana y era una observadora nata, capaz de quedarse con todos los detalles y llevarlos a su narración.  Gracias a la posición de su padre, párroco anglicano, conocía a mucha gente, escuchaba muchas conversaciones y estaba al día de todo lo que ocurría en su entorno. Sus propias vivencias personales (la amistad con su hermana, el progresivo empobrecimiento y la difícil relación con su hermano mayor heredero de una gran fortuna a cuya merced quedaron tras la muerte de su padre) y la observación de lo que acontecía en su época la dieron material para ironizar y criticar en toda su obra.

Jane Austen tuvo éxito en vida, pero, durante buena parte del siglo XIX fue prácticamente olvidada. Tuvo que pasar bastante tiempo para que se reconociera su genio, su ironía y su perspicacia. Sir Walter Scott alababa Emma, y Austen admiraba a Scott ya que hacía que sus heroínas lo leyeran y elogiaran (Sentido y sensibilidad y Persuasión). Las críticas negativas vinieron de la mano de Charlotte Brontë y de Mark Twain, este último llegó a afirmar que una buena biblioteca no debía tener ningún libro de Jane Austen. 

Actualmente se la considera una de las figuras clave de la literatura universal.

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Escritorio portatil de Jane Austen que se conserva en la British Library.
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Todas sus novelas han sido llevadas a la gran pantalla, también se han rodado películas inspiradas en su vida y series de gran éxito que rinden homenaje a sus obras. Bajo su influencia, por imitación, tributo o actualización se han llevado a cabo adaptaciones como la serie Lost in Austen cuya protagonista, enamorada del universo creado por nuestra escritora, encuentra una puerta temporal que la lleva a Orgullo y Prejuicio e intercambia su papel con la verdadera Elizabeth Bennet, teniendo la oportunidad de conocer a su amado Darcy, lo que generará cambios en la historia original; la película musical al estilo Bollywood, Bodas y prejuicios, que actualiza la historia y la traslada a la India; la novela y posterior serie La muerte llega a Pemberley que centra la acción entorno a un asesinato que tiene lugar en la famosa finca del señor Darcy; la novela y posterior película En tierra de Jane Austen (Austenland), donde la protagonista, una fan de nuestra escritora, gasta todos sus ahorros para acudir a una especie de parque temático de Jane Austen, donde todos van disfrazados y se imita el modo de vida, los modales y los acontecimientos de sus novelas; el musical First impressions en el que Jane revisa la novela Orgullo y Prejuicio ( First impressions fue el título provisional que le puso la autora) y los personajes se desarrollan ante ella, llegando a tener que reprenderlos por sus actitudes, eso sí, con canciones y bailes; la famosa Orgullo y prejuicios y zombis en la que Inglaterra ha sido tomada por los zombis y las hermanas Bennet luchan contra ellos haciendo uso de las artes marciales y las armas. Han habido continuaciones de Orgullo y prejuicio e incluso una trilogía donde el señor Darcy es el absoluto protagonista: Fitzwilliam Darcy, un caballero

Pero si hay un personaje tributo a la obra de Jane Austen que ha logrado erigirse en icono de la literatura actual esa es Bridget Jones de la que ya hemos hablado varias veces aquí y que no es más que una reinterpretación en clave jocosa y torpe de la Elizabeth Bennet de Orgullo y prejuicio, incluyendo a su amado señor Darcy.

Como decíamos al principio, el bicentenario está repleto de actos, conferencias y novedades en los museos y en los festivales que se celebran en su honor, pero además de las preciosas reediciones de sus obras, también se están publicando estudios sobre su figura, alguno de ellos bastante polémicos. En uno se retoma la idea de Lindsay Ashford, autora de la novela La misteriosa muerte de Jane Austen, donde afirmaba que Austen fue envenenada con arsénico. Los científicos que han estudiado el tema aseguran que, si bien es cierto que se ha encontrado arsénico en sus gafas y que su progresiva pérdida de visión pudiera deberse a ello, rechazan la teoría de su envenenamiento ya que era frecuente en esa época que los cosméticos y las medicinas contuvieran esta sustancia. En otro estudio se ha investigado la estrecha relación de Jane con su hermana Cassandra, y han concluido que nuestra escritora era lesbiana, opinión que no comparten los estudiosos de su figura.

https://hablandodejaneausten.com/2017/01/20/una-imagen-grabada-de-jane-austen-dispara-cuatro-billetes-de-5-libras-a-un-valor-de-50-000/
Grabado del artista Graham Short.
http://www.bbc.com/mundo/noticias-38491538/embed
Polémicas aparte, también han tenido lugar gestos muy bonitos que han entusiasmado al público como el del artista Graham Short que ha grabado un pequeño retrato de Jane Austen en cinco billetes de cinco libras que ha gastado en diferentes ciudades de Reino Unido, consiguiendo que los amantes de la literatura y los coleccionistas se lanzaran a la “búsqueda del tesoro”.

El banco de Inglaterra, además de crear una edición limitada de monedas de dos libras dedicadas a Austen, ha presentado en la catedral de Winchester un nuevo billete de 10 libras con el retrato que hizo Cassandra de su hermana Jane que se pondrá en circulación en septiembre.

https://hablandodejaneausten.com/2013/07/24/confirmado-el-banco-de-inglaterra-elige-a-jane-austen-para-su-billete-de-10-libras/
Nuevo billete de 10 libras con el retrato de Jane Austen.

Pero Jane Austen no solo brilla en el firmamento literario, sino que también lo hace en el cielo desde que se decidió que los cráteres del planeta Venus (la diosa romana del amor) tuvieran todos nombres de mujer. Venus es el segundo objeto más brillante del cielo, al que también se le llama estrella de la mañana o Lucero del Alba y estrella de la tarde o Lucero Vespertino y se le conoce desde la prehistoria. Así que, en este planeta tan especial, nombrado como la diosa del amor, no podía faltar un homenaje a la escritora que hizo del amor la temática principal de sus hermosas novelas.


viernes, 1 de septiembre de 2017

Jane Austen. El bicentenario I


En varias de esas webs literarias que, afortunadamente, abundan en las redes, han hecho una clasificación con los más famosos comienzos de las joyas de la literatura universal y, por supuesto, uno de los primeros puestos siempre lo ocupa aquella frase, en forma de mandamiento social, que plasmaba Jane Austen en su obra más célebre: Orgullo y prejuicio.

Es una verdad universalmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa.

http://www.bbc.co.uk/programmes/p01sf9ly/p01sds21
http://www.bbc.co.uk/programmes/
p01sf9ly/p01sds21
Página inicial de la edicion de
 "Orgullo y prejuicio" de 1813.
Se cumple ahora el 200 aniversario de la muerte de esta maravillosa escritora y los actos se suceden en Inglaterra. Somos millones los lectores que la consideramos una de las mejores escritoras de todos los tiempos.

En su época, se la conocía como “la señorita que escribe”. Eran muchas las mujeres que lo hacían sin llegar a nada, y no todas adolecían de falta de talento, pero era sabido que la inclinación de una joven hacia la escritura no podía ser más que una afición pasajera mientras lograba su verdadero propósito en la vida, que no era otro que casarse y tener hijos. Algunas de esas mujeres se lo tomaban mucho más en serio de lo que los hombres imaginaban, pero llegaba un momento en el que sus obligaciones como esposa y madre (es decir, llevar una casa, tener muchos hijos y cuidar de ellos y del marido) les quitaba el tiempo y las fuerzas necesarias para continuar con lo que el esposo consideraba una distracción que la apartaba de las tareas a las que estaba destinada. Jane pudo seguir con su “distracción” porque no llegó nunca a casarse. Se sabe que tuvo un amor de juventud, que en una ocasión la familia intentó emparejarla (ante el horror que suponía que se quedara soltera), arreglo que ella rehusó, y que, tiempo después, llegó a aceptar una proposición de matrimonio para al día siguiente romperla. Sin embargo, se han descubierto recientemente dos certificados de matrimonio a nombre de Jane Austen en los archivos del registro civil de Steventon (localidad donde nació), pero los expertos han rechazado la idea de uno (o dos) matrimonios secretos de la escritora, a la que ni siquiera se le conoce un gran amor. Al parecer, ella misma podría haberlos falsificado como un simple juego (o quizás con otro propósito que hoy se nos escapa) al tener acceso a los registros por ser la hija del párroco del pueblo.

La vida de Jane se parecía a la que reflejaba en sus novelas. Pertenecía a la pequeña burguesía rural y era la séptima de ocho hermanos, seis de los cuales eran varones. Las cosas no eran fáciles para las mujeres de aquella época, estaban sometidas a un estricto control social, no disponían de dinero propio, no heredaban (cualquier familiar varón, aunque fuera el primo más lejano, heredaba antes que la esposa o las hijas del difunto), su única esperanza era casarse con alguien de posibles y, si no lo conseguían, quedaban como tristes solteronas a merced de la caridad de algún pariente.  Eso fue lo que les pasearía a las mujeres Austen (Jane y su hermana Cassandra, ambas solteras, y su madre después de enviudar).

Baños romanos de Bath.
Foto cortesía de Marifé.

Jane pasó una buena parte de su vida en Steventon, pero luego tuvo que marcharse a Bath. La ciudad era famosa ya desde tiempos del emperador Claudio por sus aguas medicinales de las que se decía que lo curaban todo. Ya había estado en la localidad acompañando a uno de sus hermanos que fue tratado en el balneario. La joven había llegado a ambientar escenas de sus novelas allí, pero la ciudad le era tan detestable que cuando su padre le comunicó que  se mudaban a Bath, Jane se desmayó de la impresión.

En 1801 ya estaban instalados. Todo fue bien al principio, Jane tenía tanta vida social que apenas escribía. Le gustaba pasear todos los días por los Sydney Gardens, incluso estaba suscrita (en la época había muchos parques de pago). Era toda una atracción con sus cascadas, sus cuevas y las ruinas de un castillo, incluso tenía un laberinto donde los jóvenes enamorados podían perderse por el módico precio de tres peniques, aunque corrían el riesgo de extraviarse verdaderamente y no encontrar la salida en muchas horas. Por la mañana se servía un desayuno, al mediodía se bailaba y por la noche se encendían innumerables lámparas de gas para iluminar la cena mientras un concierto amenizaba la velada y los fuegos artificiales cerraban la jornada a las diez de la noche.
El puente Pulteney atraviesa el río Avon en Bath (1773)
Foto cortesía de Marifé.

Estatua de cera con el aspecto
que debió tener Jane Austen
según los estudios forenses.
En el Jane Austen Center.
Foto cortesía de Marifé.
Muchas tardes, los Austen tomaban su afternoon tea de la marca Twinings (que sigue comercializándose) y era Jane la encargada de prepararlo con esmero y servirlo en una taza sin asa (al estilo chino) con unos panecillos ingleses con mantequilla. El té era un producto muy caro que había que guardar bajo llave (quizá para evitar tentaciones al servicio, que se conformaba con comprar hojas de té usadas). Después jugaban a las cartas. Sabemos que el speculation era el juego preferido de nuestra escritora y que se apostaba con la chaqueta del revés, para atraer a la buena suerte.

Pero no todo eran diversiones en Bath, junto a los enfermos leves, también estaban los graves que apenas podían moverse de la cama y era frecuente ver a sus familiares pedir voz en grito una sedan chair, o silla de mano, con la que trasladar al doliente hasta los baños. Por la noche daba impresión ver a los maleducados porteadores llevando al enfermo (o a una señorona que no quería embarrarse las enaguas) mientras el link-boy (un muchacho con una antorcha) les iluminaba el camino. Aún quedan algunos matacandelas por las calles.

Durante los cinco años que vivieron en Bath, la familia Austen fue sufriendo un progresivo empobrecimiento que se materializó con la necesidad de mudarse a viviendas cada vez más pequeñas, humildes y en lugares más deprimidos. Entonces fue cuando Jane y Cassandra se dieron cuenta de la enorme importancia del dinero y lo absurdo de las convenciones sociales y, aunque parecía no pesarles el hecho de ser solteras y no contar con el respaldo de un marido, tuvieron que vivir las humillaciones derivadas de su precaria economía.



Cada mes de septiembre, desde el año 2001, se celebra un festival en  Bath en honor a Jane Austen. Aunque ella odiaba aquel lugar, es, precisamente allí, donde se congregan todos los años miles de admiradores de la escritora y se disfrazan al estilo georgiano, haciendo retroceder el tiempo en la famosa ciudad de los balnearios. Para celebrar el bicentenario serán mayores los festejos y los actos que acogerá esta famosa localidad.

Recreación de como pudo ser el
escritorio de Jane Austen en el museo
dedicado a ella en Bath.
Foto cortesía de Marifé.
El Jane Austen Center (situado en Gay Street, la misma calle donde vivieron los Austen) tiene una magnífica colección de muebles, vestuario y tienda de recuerdos donde abundan las postales y diversos objetos que recuerdan el amor de la heroína Elizabeth Bennet y el señor Darcy en Orgullo y prejuicio. No faltan alusiones a las muchas versiones cinematográficas y televisivas que se han hecho, siendo la más querida por los ingleses la que la BBC filmó con Colin Firth encarnando al prejuicioso y orgulloso protagonista y que paraliza el país cada vez que se repone en televisión una vez al año, como ya contamos aquí.   

Además podemos refrescarnos en cualquier bar de la ciudad con un cóctel inspirado en alguno de los personajes de Austen, como el Lizzy B, el Darcy o el Northangover Abbey.

En el piso superior del Jane Austen Center hay una cafetería donde está colgado el retrato del señor Darcy.
Las camareras te sirven el té al más puro estilo siglo XIX y van vestidas con trajes de la época.
Foto cortesía de Marifé.



Tras la muerte de su padre, Jane, acompañada de Cassandra y su madre, se trasladó a vivir con su hermano Frank (que estaba casado y tenía varios hijos) a Southampton donde ya había pasado algunos periodos de su vida. Allí, nuestra escritora continúo con sus largos paseos, admirando los paisajes de la campiña, los restos medievales y las murallas y encontrando inspiración para sus novelas. Frank, que era capitán naval, las llevaba de excursión por el río hasta Northam donde se construían los buques de guerra. Allí vivieron tres años hasta que decidieron dejar a Frank en la intimidad de su hogar y mudarse a Chawton, llevando consigo a Martha Lloyd, una buena amiga de la familia.


Este año Southampton recoge numerosos actos para conmemorar el 200 aniversario de la muerte de Jane Austen. Quien viaje al condado de Hampshire podrá pasear por la campiña que inspiró a la famosa escritora, asistir a charlas, exposiciones y obras de teatro.


En Chawton, las cuatro mujeres tuvieron que vivir modestamente en una pequeña casita que su hermano Edward (adoptado por unos familiares ricos y heredero de una gran fortuna, como en las novelas de Jane) tuvo a bien cederles. Allí pasó los últimos ocho años de su vida.

A pesar de las estrecheces, a Jane le agradaba aquello y la tranquilidad que se respiraba le permitió dedicarse de pleno a la escritura. Le gustaba ponerse en una mesa redonda muy pequeña que se encontraba situada en el salón, porque la puerta chirriaba al moverse y la avisaba de la llegada de alguna visita con tiempo suficiente para guardarse el escrito en el escote.

Así, a escondidas y solo con el conocimiento de su hermana y su madre, Jane había escrito ya varias novelas. Pero fue en Chawton, en aquella mesita y con la puerta chirriante que nunca quiso arreglar, donde revisó Sentido y Sensibilidad (publicada en 1811), Orgullo y Prejuicio (1813) y La Abadía de Northanger (1818) y escribió Mansfield Park (publicada en 1814), Emma (1816) y Persuasión (publicada en 1818.) Sus hermanos, que hacía un tiempo que habían descubierto que Jane escribía, decidieron ayudarla a publicar sus obras (inicialmente bajo pseudónimo). La primera novela que vio la luz fue Sentido y Sensibilidad. Después se fueron publicando las demás.
Inicio del capítulo 5 de "Sentido y sensibilidad". Reverso de una postal
editada y de propiedad intelectual de Winchester Cathedral Scribes 2007.


La casa de Chawton se convirtió en 1947 en el Jane Austen’s House Museum y es allí donde se conserva aquella mesita redonda donde escribió sus grandes obras y diversos muebles y objetos que le pertenecieron. Para el bicentenario han reproducido el papel pintado original de dos de las habitaciones para acercar más la Casa Museo al aspecto que tenía cuando Jane la habitaba.



De Jane AustenCreated in vector format by Scewing - British National Archives, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=15280085
Firma de Jane Austen.
https://es.wikipedia.org/wiki/Jane_Austen
Finalmente Jane enfermó de gravedad y se trasladó a Winchester para intentar recuperarse, aunque ella misma sabía que no lo conseguiría. Solo unos pocos meses estuvo en esta localidad, alojada en una casa muy cercana a la catedral donde se encuentra enterrada (no por ser escritora, sino por su vinculación a la Iglesia al ser hija y hermana de reverendos anglicanos) y en su epitafio no se menciona nada sobre su obra literaria. Tuvieron que pasar más de 50 años para que se colocara una placa conmemorativa indicando su condición de escritora.